sábado, 5 de febrero de 2011

Vamos a ver los tiburones!!!!!!!!!!!!!!!

Cuan un boomerang al que le falta un ala, como una vizcacha tras las sombras de los ombues de otrora, inmaculado, pero con un mandril de telgopor pendiendo de las cervicales, Tertulio, el Asombroso Hombre Mondiola surca los cielos, sobrevuela el orbe y acude en pos de los necesitados.

Esbozó una sonrisa metálica, aunque no por ello menos cautivante, reflejando en sus encías la más maravillosa música. Luego colocó 17 bolsas de tipo camiseta una dentro de la otra, y anudó las asas de la más grande con una precisión envidiable. Así, al igual que un mundo dentro de otro mundo, de una mamushka que aborrece su destino, dejo de ser una nada para convertirse en algo un poco menos tangible.

Una cuestión de vida o muerte entonces se desparramó entre los presentes. Como un mosquitero al que le faltan dos tornillos con sus respectivos tarugos para quedar bien ajustado a la pared de la verdad. “Es que los ladrillos huecos del firmamento están revocados con teoremas y unidos con la argamasa (o “Portland”, como se dice en Palermo Portland ) de hipótesis ad hoc, solo confeccionadas paara explicar lo inennarrable hasta el punto en que el explicando se harte las pelotas y diga `ya basta´” comenta al pasar Terulio, aunque está casi seguro que nadie le presta atención

“Kansado de ke los chinos de aka a la vuelta me kaguen kon e kambio en kada okasion ke kompro karamelos, aproveché para enamorarme de una kajera del Koto. Komo no se me okurría komo konkistarla, akudi a mi amigo Mark Ribot Y Su Perro de Cerámika rekiriendo su kolaboración, a lo kual se prestó kontentísimo. Así kompusimos esta bonita kanción”. De esta manera Kartera de Klientes, nuevo gaitista de Kotorra Kon Katarro nos explicaba el “tras bambalinas” de su nuevo éxito, “Para Malena”, el que alcanzó el puesto Nº 3 en el Top Chart de Malawi.

jueves, 27 de enero de 2011

Cuando el pollito muera, sabremos quién ha ganado

Hola, soy Sergio, y seré el encargado de remolcarlos en esta, la grua del amor, por la colectora de una ruta que va quizá hasta el infinito, o quizá solo hasta Santa Rosa de Calamuchita, donde cientos de sindicalistas los esperarán con los brazos abiertos, un mate amargo que lloverá del cielo, y melones rellenos de moscas. Pero solo hay una forma de averiguarlo, así que, andando, démosnos la mano como lo hacen los somalíes cuando tienen frío y partamos...”

Te equivocás”, respondó ella entonces. “No estoy nerviosa. Solo que un extraño efluvio a lechuga mantecosa emana de tus axilas. Y el bigote no te hace juego con el cinturón de seguridad. Entendes? Ya no te quiero. Y, como no podía ser de otra manera, lo cierto es que nunca quise que esto terminara así”

No”, dije entonces. “Puedo cambiar. Puedo cambiar las lamparitas de las habitaciones más escuetas de tu alma. Puedo cambiar el alternador, o atarlo con una correa a la cucha de un perro que ha recibido (o no, nunca lo sabremos) un escopetazo por matarle las gallinas al vecino y, encima, de yapa, como si eso fuera poco, tras cartón, tiene el tupé de pedirle un peso pa´la birra, habrase visto.”

No aguanto más. Es martes a la noche y ya no tengo más credito. Terminemos con toda esta mierda. No entramos los dos por la misma puerta, ergo, no saldremos por el mismo pasillo”

Ese fue, palabras más, palabras menos, el último diálogo que mantuvo nuestro héroe, Tertulio, el Asombroso Hombre Mondiola con uno de los tantos caciques de la Gran Olla Popular En La Que Se Cuecen Habas (como en todos lados) y el Estofado Con Osobuco Pero Sin Arvejas (ya que tiene habas) de la Justicia.

Adulado por un badulaque, entonces, embebido en beduinos que imitan a Badía, recorre, a bordo de su Mondiomóvil, las distancias más imaginarias, ida y vuelta, en un patrullaje. Intensivo, sí, pero francamente estéril.

No todo lo que exuda pinolux de limón es Mondiola”, reza una calcomanía (o “pegatina”, como dicen en Palermo Virrey del Pino) en el mundano paragolpes trasero de un camión. Y eso hace pensar a nuestro héroe lo difícil que puede ser trabajar de espejo. Porque, por más esfuerzo que uno haga, cada uno va a ver lo que quiera ver reflejado. E, invariablemente, al verse, todos dicen “ese soy yo”, aunque la imagen que devuelve uno esté referida al vecino que lava música escuchando un auto de mierda. Entonces el espejo (o sea, yo, continúa el razonamiento nuestro amigo) tiene ganas de decirle “no, no, no sos vos, es el de acá al lado...”. Pero calla. Es que, como dice el Sagradísimo Libro de Don Tito, El Camionero que Toca la Verdulera: “Hete aquí lo que os digo, quien sepa ver, que mire. Quien no sepa, que abra los ojos y observe. Y el que no, que se pase un saquito de te verde por el ojete y se fije como le queda. Para eso, antes, que aprenda a ver. Y así...”.

Todos estaban allí, observando, escudriñando, oteando la lontananza con una longaniza a guisa de telescopio. Todos, mis amigos, mis enemigos, una cajera del Coto, el murciélago chileno con su colección de hematocritos y hasta gente que no conocía. Todos blandiendo una longaniza, pegada al ojo, ora el derecho, ora el izquierdo. Y todos, pero todos, estaban tomando Alka Setzer Orchestra, comprimido, 200 mg.

martes, 18 de enero de 2011

Si hubieran sido tan invisibles, no los habrías visto...

"Hace cuanto que estás en esto???", dijo, casi pasmada al ver un anuncio donde se ofrecía un revocador de estanques para patos gay sospechosamente parecido a su interlocutor...
La cara del "sorprendido in fraganti delicti" (como gustan de decir en Palermo Centro de Pilar, Departamento Chiquito Pero con Pileta) fue una mezcla de hastío, estío, es tío y Ustari, el arquero de Independiente cuyo pase era esperado ansiosamente por los socios más vitalicios del Sportivo Mondiolandia, dado que siempre algunos dinerillos dejaba en las exhaustas arcas del inveterado club. Decíamos, entonces, que entornó los ojos, miró al infinito y más allá, tomó aire más para contener la andanada de eructos que pugnaban por emanar de su tráquea que para contestar (eructos con los que estaba ensayando para cantar el himno yanqui, llegada alguna ocasión que lo amerite, como el cumpleaños del tío, o algún intercambio cultural) , miró nuevamente a la cara de su interrogadora, y dijo "hace mucho, que se yo... siempre me gustó revocar estanques para..."
Bruscamente se vio interrumpido (de otro modo no se hubiera visto interrumpido. Los punto suspensivos son los que acabaron con las novelas de Maestro Y Vainmann, y con Montaña Ruso. Ahora van por "El día que te comiste la rosa y te clavaste una espina en la muela", última superproducción televisiva que hace furor entre los jóvenes de Mondiolandia) por un nuevo reproche: "Te estabas riendo de mí todo este tiempo, en mi cara?"
Quiso decir que no. Que nada que ver. Que pintar estanques para patos putos no era taaaan gracioso. Pero alzó lso hombros en señal de desprecio, dijo "La verdad, siempre quise que esto terminara así..." y esperó la que venga.
Lo cierto es que una vez que te dijeron "Te odiamos, te podemos matar???", no hay mejor respuesta que "Y por qué no se matan ustedes y se ahorran un problema?" y, si bien es arduo, peor es un alfiler de gancho invernal sin la parte del olvido.
Pero hablemos de otra cosa, de como algunas mariposas se estampan en radiadores de camiones diabólicos que vagan en las oscuras sinuosidades de alguna Ruta vecinal en la perdida provincia de Buenos Aires, mientas otras, hartas quizá de revolotear en estómagos y ser una imagen remanida y obsoleta, deciden tragarse un sistema digestivo entero. Y lo bien que hacen.
"Desmedular ratones" podría sonar sanguinario hasta en la voz de Carola del Bianco, con esa sonrisa embobada por las ofertas de Falabella. Pero dicho por La Dama de los Cabellos Color Fiat Duna dejaba un resabio algo extraño, como un paladar herido por el aceite hirviendo y la costra maleva de un sámbuche de milanesa, hecho con ese pan que tiene costrita, y cuya milanesa en cuestión hubiera sido sacada recientemente de un balde plástico relleno con grasa a 29756 graddos de distancia.
Así que sí, para que dos lingas si con una nos alcanza y nos sobra...
Kamine a Kucha, actual flautista dulce de Kotorra Kon Katarro nos adelanta el primer korte de su kuarto single, el ke han dado en denominar "Violento y Funky", y kuenta kon la kolaboración de Mike Muir, Robert Trujillo y los otros muchachos de Infectious Grooves.
No digo adiós. Digo que cuando vuelvas, por lo menos traigas facturas. A mi me gustan las que tienen dulce de leche adentro...

miércoles, 5 de enero de 2011

Si, pero son naturales

Y es así que hoy considero que poner "alt + 64" en vez de "arroba" no solo es snob, sino que es lo mismo que subir un armario por la escalera, en lugar de revocar una pared de ladrillos con papel de calcar.
Karnaza Komún, notable xilofonista de Kotora Kon Katarro, planea sus vacaciones allá en la ciudad de las luces de 60 vatios, pero un inesperado ilícito lo aleja para siempre de las playas y de las montañas.
"Cosa de gente fea", sentencia el subcomisario.
Pero Karnaza lo interrumpe, sin mas dilaciones, y le espeta "Kosa de gente magenta". Y los tonetes que emanan de su viril mirada evitan cualquier otro tipo de comentario.
Hoy he descubierto el placer de cortar una ligustrina con una de esas tijeritas chinas que se vendían antes, las plegables. Taas lidiar aproximadamente 40 minutos con un cerco de vegetación pofusa, exhuberante y lujuriosa, los músculos de mi ombligo (o "umbligo", como dicen en Palermo Villa Carmencita) han estallado y prolapsado, con lo cual pareciera que tengo una caléndula saliendo de mi esófago.
Entonces me digo: "no era mejor cuando subiamos escaleras un dia por medio para sembrar lechuga?". Y me respondo: "no, eso es lo que pensaría cualquier mendigo que mantiene un mendrugo mentalizdo en un cucurucho de menta granizada"
La vida suele ponernos en situaciones en que prefeririamos nunca haber estado sin una manguera mas o menos cerca. Hoy te someterás al infortunio, y mañana prenderemos las balizas junto a la colectora sur de la ruta nacional Nº 9, carril mano a Provincia, para anunciarle al mundo que lo que pudo ser se escurrió por el sumidero (o "skimmer", como dicen enPalermo Dusseldorf) y que, al finalizar su huida liquida, esponjosa, pegajosa y un tanto estilizada, hizo un ruido como un chancho intentando tener relaciones con una cámara digital.
Vayan, entonces, pues, ultimos rezagos de cantimpalo, vayan, y que dios los transforme en una vasija de tela de goma porosa
Kotorra Kon Katarro no se Keda Kieta y edita "El Hombre Debe Bailar", con la participación del compositor, cantante y guitarrista Jonh Engelbert y el baterista, percusionista y tambien cantante Oskar "Ossi" Bonde" (de la banda no se si tan casualmente llamada "Jonhossi") y dicen a la prensa: "El tema es unca chotada, pero kopado ke el ke toka las perkusiones se llame Oskar". Con ello se ganan el apoyo y la simpatía de la barra brava de Sportivo Mondiolandia, pero, en cambio, reroceden tres lugares en el Juego de la Oka.-
PD: Metete la salchicha parrillera en el o***te.-

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Nada de lo urbano me es ameno

Envuelto en papeles con inscipciones tan simples como sufridas, un monstruo de 5 caras iguales se oculta tras una barba tupida y una calvivie incipiente. Y, entre medio de ellos, asoma la ultima confesión, una que, de haber sido un poco mas temporánea, me hubiera llevado a decir "ah". Y, a continuación, agregar "Y por qué no me lo dijiste antes". Y, sobre el pucho, y para rematarla: "Nunca quise que esto terminara así". Pero es tarde, gordas ataviadas de enfermeras de zombies golpean ya a mi puerta. Valeroso o incauto, abro y enfrento a la marea de adiposidades, pero nadie se atreve a entrar a mi Mondioguarida. Escudada tras el más vetusto de los pretextos ("tengo un kilo de berenjenas en el baúl"), enciendes, enciendes y luego apagas, y luego vuelves a encender una tarde en la que no por no ensayar con una banda imaginaria dejaré de ser menos pueta, habrase visto.
Cuando la unica forma de saldar una deuda es pagándola, o pidiendo disculpas, es hora de darse cuenta de que por más carbón que se le ponga al asado de las circunstancias, la achura de la tristeza nunca se achicará más allá de lo estrictamente necesario.
"Retención indebida", quiso sentenciar TErtulio, cuando la tarde llegó a su fin. Pero no hubo caso, debida o no, ella espera, a mas de 140 kms de distancia, y un mondiomovil ajeno custodia las migajas de lo que viene y se va, cuan una marea de urracas desplumadas que pelean por la última ración de alpiste.
Han ocurido tantos acontecimientos simultáneos que se agolpan en mi cabeza como la hinchada de Sportivo Caraza gritando una agónica derrota contra un enemigo imaginario, mercenario de las mentes alucinadas. El unico lugar probable por donde estimo que saldrán, es por una fosa nasal. Ello si encuentran el camino hacia la luz.
Si dios es una idea, cabe entonces preguntarse cual es el dios de las ideas. Consideremos por un instante que las ideas son como pequeños seres con forma de cangrejo ermitaño y cara de Moria Casancrem. Un brain-storming sería digo de una película pornmo en la que actuara Papa Pitufo. Pero mas allá de eso, estas ideas se reunen un día y tienen a su vez, una idea, a la cual bautizan Dios. El Dios de las ideas, el cual es a su vez una idea, hecha a imagen y semejanza de otras ideas. Sería un Dios cuanto menos con olor a pata, es lo que creo.
Impasible vendaval de yoghurt de frutilla bebible, entonces, ondeas mi alma como una estufa de cuarzo que nunca fue a la primaria.

lunes, 18 de octubre de 2010

Baje la voz, que no estamos en la cancha.

Hay personas cuya alma es cuan una tortuga que sabe cuando nace, pero no cuando se va a morir. Y, llegado el caso, ni siquiera sabe si se va a morir o no. Esta "inmortalidad putativa" se traduce en determinados apectos físicos, psicológicos y espirituales. Físicamente, la gente se apergamina, se pone amarillenta, ve como sus pelos adoptan una forma de filamento de bombita de magnesio a medio incandescer, y deja de distinguir a simple vista entre un tanque de guerra y un tatú carreta. Psiqucamente, comienza a desenterderse de sus semejantes, llegando a adoptar la personalidad de un vaso de vidrio. Medio lleno, o medio vacío. Depende. Además, suele convencers de que usar camisas leñadoras el es el último top ten de la moda. Espritualmente, por último, el ánima se retrae, como una encía socavada por el sarro de miles de años de angustias y desazones, dejando al descubierto una monstruosa llaga, donde miles de gusanos hediondos pululan y se desgañitan por el último pedazo de una torta de chocolate que alguna vez fuera tu felicidad, y que hubo que tirar a la basura para evitar que cientos de municipales invadieran lo que hemos dado en llamar mi humilde morada.
Ramalazos de histeria colectiva surcan los cielos, y se manifiestan ante los incautos como una aurora boreal. Así como esas virgencitas que cambian la tonalidad de sus ropajes según las condiciones climáticas imperantes, hete aquí que hoy tus ojos, al posarse sobre la verdosa luz de la fotocopiadora mas eléctrica del orbe, me han indicado que evitaremos el naufragio, pero que por la tarde va a desmejorar lentamente, con probabilidad de lloviznas de choripanes aisladas, y vientos rotando del sector sud, hacia arriba primero y hacia abajo después. Pero no vientos como los que uno conoce, sino vientos que se asemejan al que corre en el subte cuando pasa un vagón cargado de chinos, un viento que no hace más que remover las iniquidades pasadas y por venir, arrojarndolas a nuestros rostros, quizá hasta abofeteándonos con ellas, para luego continuar su camino hasta Ministro Carranza.
Hallazgos inesperados reclaman soluciones impertérritas. Llega un momento en que uno debe dejar finalmente, de ahogarse en una galletita de agua y darse cuenta que el mundo es como un conejo con síndrome de abstinencia visto medio de costadito.
La última vez podría estar a la vuelta de la esquina.
Impasible e imposibilitado de apartarse del mundo capitalista que nos rodea como una masa de agua que sobornara las ancianas planicie de Gondwana, alla por el año mil vivió un homre que era un pollo. Por ese mismo motivo, desde el últimoesperpento dela moda discográfica, la Tonete´s Record nos trae hoy "Bossa´nd Kotorra Kon Katarro", desde donde los muchachos de The Sunshine Underground exclaman "Quiebra Comercial", perpetrando un merecido homenaje a la banda Mondiolense.

lunes, 4 de octubre de 2010

El fini se acerca, estad prevenidos.

Puede haber sido en una época de antaño que un cocodrilo embalsamado incrustado en un palo de escoba colgando de una lamparita de 250 voltios haya sido la obra de arte por excelencia, pero lo cierto es que hoy día una tortuga muerta es uno de los espectáculos más tristes y desoladores que puede ofrecer la naturaleza al ojo avizor del hombre medio.
Hablando a toda velocidad solo se consigue que tu interlocutor desee tener las orejas del lado de adentro de la conciencia. Eso es más que útil a la hora de desintegrar la misma naturaleza gregaria del palo de escoba que mencionáramos más arriba, pero no para mucho más. Por lo cual desde las altas esferas del gobierno aconsejan ser prudentes a la hora de pensar de qué color vamos a pintar el cordón de la vereda, no sea cosa que, viste como es esto.
Determinados autores descartan la efectividad del papel glassé, basados, fundamentalmente, en la casi nula (o "nimia", como dicen en Palermo Mamagandi) consistencia y resistencia que ofrecería ante un cardúmen de brótolas afectadas de vitiligo o sarna. Sin embargo, las partituras pegadas con cinta aisladora a las paredes de la irrealidad me dicen que las cosas podrían haber sido distintas si hace un par de años hubiésemos elegido tirar la cadena con la otra mano.
"Ahora es el momento", se dice Tertulio. Y emprende el periplo más escabroso que pensó que podía tener que seguir alguna vez. "Todo camino empieza consultando la Guía T, y culmina en una pericia de revenido metaloquímico, donde solo aflora la numeración original de lo que alguna vez quisimos"
Konejo de Krealina, baterista de Kotorra Kon Katarro nos explica que su último corte de difusión, denominado "Mi nombre es Jonas" (en el que cuenta con la inapreciable colaboración de Rivers Quomo, Brian Bell, Matt Sharp y Patrick Wilson, y que hace las delicias del Niño Cabeza de Piraña) se inspiró en el ya conocido futblista Jonás González, aquel que se destacara por su inutilidad a la hora de distinguir entre el banderín solferino y el escarlata. Cuenta nuestro músico que, contemplando el cotejo en el que se enfrentaban la Selección Argentina y Uganda, el citado González, transcurriendo unos 15 minutos del segundo tiempo, despachó un centro frontal, el cual no trajo aparejadas consecuencias dignas de hacer mencion, dado que fue rechazado (un tanto poco ortodoxamente) por el 3 de Namibia (que había entrado a la cancha en un container, por eso nadie lo había visto y notado que representaba a otro combinado), el ya famosísimo Joseph Mamagandi. Esta jugada, no exenta de un brillo y un tinte que solo el ojo avezado puede apreciar, insprió a nuestros amigos de K. K. K. a escribir la canción que hoy nos presentan.
Mamagandi se fue expulsado ese mismo día. La mala suerte quiso que, cuando fue a buscar el container, le habían confeccionado un acta de infracción por dejarlo mal estacionado, impidiendo el paso de una fila de patitos por la calle principal de Uganda. Pero, como todo en la vida es un ida y vuelta, el día que fue a pagar la multa, fue visto (y decubierto, se podría decir) por un cazatalentos, quien lo llevó a pobarse a las inferiores (aunque ya contaba con 25 años de edad) de Sportivo Virrey del Pino, donde se destacó (por medir medio metro más que sus compañeros), llegando a jugar varios y memorables partidos en la primera. Descendió un par de años más tarde, tras lo cual se retiró del futbol y se mudó a Merlo, donde actualmente se dedica a la venta de lombrices para hacer tapados. Sus ex-coequiper a veces lo van a visitar (al grito de "vamos a lo del negro"), pero el no los entiende. Ergo, no les abre la puerta.