viernes, 22 de julio de 2011

Tristeza a cuadros

Siendo verídico como solo una persona que haya presenciado y vivenciado en carne propia las clasificaciones para Tocada de Matraca Olímpica de las Olimpíadas de Seúl 88, mirado a un punto indefinido, quizá hasta una semirrecta que se tendía inverecunda y profiláctica sobre las mantas eléctricas de la sinceridad, dijo "A partir de hoy, ya es mañana". Y continuó apilando pequeños resortes, uno sobre otro, hasta alcanzar el éxtasis.
Luego de haber sido llamado "Putañero" y "Negro" con casi dos oraciones de diferencia por un superior jerárquico, aunque no tanto, si lo pensamos bien, Tertulio, el Asombroso Hombre - Mondiola, incursiona en los supermercados de su alma a fines de dar con el ansiado jabón en polvo que lo teletransporte nuevamente hacia un estado de plenitud y paz mental, solo para descubrir, luego de atravesar la avenida principal de Mondiolandia, que se había olvidado la billetera bajo un rollo de cinta autohadesiva de papel.
Así que, como no puede ser de otra manera, da comienzo a la primera fase del "Operativo Perro Que Voltéo La Olla", y se encomienda a las garras de un angelical ser que solo pretende pato a la naranja para cenar, pero no pato de verdad, sino pollo, o sea, el pato de los pobres.
Unos dicen "no aprendés más". Otros solo afirman "estas cada día más pelotudo", y quizá ninguno de los dos se equivoque, pero lo cierto es que las sucesivas apelaciones a la piedad no harán que empecemos a mirar con más cariño a las estatuas vivientes que (oh, la paradoja del mamboretá) pululan por calle Florida, sino, antes bien, que realmente nos hinchemos las pelotas.
Y así fue que Dios, luego de haberle entrado con la amoladora de los milagros que separan el día de la noche, el agua de la tierra y el helado de frutilla del de chocolate al baño trasero del universo, se dio vuelta, se tomó un gancia con campari y le dijo a uno de los futuros padres de Stephen Hawking (el cual hasta ese momento solo era una entidad protoplasmática embebida en veneno para hormigas, para que no se lo coma el perro de la calle de Satanás): "uh, creo que le voy a tener que cobrar un poco más. Los inodoros serán cortos o largos, la primavera será boreal o semidifusa, y todo pero todo el mundo conocerá la canción de los pitufos y la tareará alguna vez sin darse cuenta, pero yo así, solo, no puedo". El devenido progenitor del futuro lisiado dijo "me estás cagando", y Dios le contestó "ah, sí??? mirá lo que te hago, entonces". El resto de la historia es harto conocida, pero lo que nadie supo jamás (hasta ahora, claro), es que, tras ello, Dios creó el salame picado grueso.
He cruzdo el desierto en un palito de helado. Y he soñado que iba a una calesita, y que pasaban el himno. Asi que me debatía entre la necesidad imperiosa de atrapar la ya de por sí huidiza sortija o de quedarme en posición de firme, actitudes bastante incompatibles entre sí, he de decir. Desperté llorando y deseando ser el Hombre Araña.
Y, para el día del amigo, Kotorra Kon Katarro edita este tema tan bonito, en forma de LP de hielo y migas de sauces llorones, que se llama "Supuestos mejores amigos", donde Milly Evans toca la trompeta y sus amigos de Terrorvision hacen determinadas morisquetas.

martes, 21 de junio de 2011

No dormiré contigo, me arrugas las medias

Una balalaika con mas cuerdas que clavijas y prácticamente sin agujeros, inicia su propio periplo final a bordo de una motoneta en mal estado de uso y conservación. ¿Hacia donde va? Solo ella los sabe, pero si hay algo que puede decir es que no tiene intenciones de arruinar las vidas de sus pasajeros, por lo menos hasta llegar a destino. Ve su nórdico rostro reflejado en la Bola 8 que hace las veces de palanca de cambios y piensa que debajo de esas hojas cuadriculadas muertas donde anteayer trazábamos deformes dibujos ayudados por regletas (regletas que quisimos imitar una vez serruchando un perro de la calle... que tiempos aquellos...), hoy se ocultan lombrices y otros anélidos que serán degustados en morboso festín por calandrias desplumadas, o algún que otro benteveo. Y así continúa, firme, serena, decidida y arrastrada por una fatalidad hacia el próximo autocine, donde darán Kung Fu Panda 2 hasta la muerte.
En el trayecto cruza un villorrio, donde los habitantes (extraños y un tanto cirróticos) sacrifican ratones para hallar la cura contra el labio leporino. Ignoran estos (o no, y solo lo hacen por el sádico placer que les produce la matanza ratonil) que "leporino" viene de "liebre", y no de "ratón". El mas ancestral de sus moradores cuenta, en una entrevista exclusiva, que no son ambiciosos, que en definitiva sn roedores ambos, y que es mejor empezar de abajo, porque así la caida no duele tanto. Mientras tanto, en un tubo de ensayo de color verde esmerilado, portando un alien que mira tu corazón desde adentro (donde las taquicardias nocturnas no alcanzan a develar el misterio de lo inexpugnable), mezclas un bazo, un riñón, una molleja y una semifusa extraida del Für Elisa (bagatelas si las hay), lo miras a trasluz y, por una vez, no sabes que decir.
Puestos, entonces, a interpretar aquello que imaginamos, se nos cuenta la historia de aquella princesa atrapada en una paradoja mortal. Resulta que, viéndose azotada su ciudad (o "aldea", como dicen en Palermo Las Latas) por un demonio de lo más ortodoxo, que exigía le sacrificio ritual de una o dos vírgenes (depende el ánimo del espectro en cuestión) por día, no tuvo mejor idea que sustraerse al "target" de la mencionada y malvada entelequia. Para ello, como es obvio y agradable a los ojos del Opus Dei, debía casarse primero, así que decidió tomar en sagrado matrimonio a un sujeto que, en apariencia era de lo más vulgar. Este masculino tenía la cuestionable habilidad de poder extraerse el hipotálamo por las orejas, pellizcando sus laterales cuan chicles de goma espuma, y hacerse un bonito moño en la parte superior de su cabeza, como forma de distinguirse de los demás vendendores de pomada para mocasines. Así es que, previo al santo sacramento de la indisoluble voluntad del Señor, a llevarse a cabo en la Iglesia de la Veneradísima Amapola de Nuestro Señor, pensó una noche, pensó como nunca antes había pensado, meditó, barruntó, escarbó en su cerebro. Y se dijo a sí misma "¿Debo entegarme al demonio? ¿o al de moño?". Nunca más se supo de ella, del caso no se habló más, pero lo cierto es que ese fue el origen (o eso dicen) de la "Teoría de los dos demonios", defendida, entre otros, por Ernesto Sábato. También fue el rudimento fundacional para el chiste de los bichos bolitas que iban a un cabarulo, pero no viene al caso.
Kaléndula Klandestina (manager de Kotorra Kon Katarro) nos comenta que Klavíkula estuvo durante meses practicando el acento australiano (e inglés en general) para poder komunicarse con los muchachos de El Imperio Del Gato y poder kantar komo korresponde los koros de la nueva kanción de la banda más representativa del sur de Mondiolandia. Si bien en un principio se pensó que el nombre de la banda podía teer reminiscencias filológicas, tal como mezclar un Activia de ciruela con una docena de cartuchos para impresora, lo cierto es que, según Feliz Riebl y Jamshid Khadiwhala (sic), "todo es lo mismo, todos vamos a morir". Así que los dejo con el último korte de K. K. K., La canción del auto.
Las pelotas de golf mojadas son más resbaladizas que las otras... tenelo en cuenta.

lunes, 16 de mayo de 2011

Un centímetro cada dos kilos

Pero no de esos besugos que salen del alma, como si en vez de espíritu tuviéramos una cloaca y de allí manaran cientos de manatíes con su inconfundible aroma a alcohol en gel, no un besugo de la primera hora, no un besugo auténtico... sino un Besugo A Sueldo, el mercenario de los besugos, imberbe, demoníaco, un gurka ictícola, de uno de esos estamos hablando. Así, pues, Besugo a Sueldo, recorres un Océano Pacífico hecho de lava hirviente y burbujas, entre las abisales profunidades de las fosas nasales de dios (y todos sabemos cuál es la mas profunda, aquella donde en un universo paralelo se enseña que la última guerra mundial se desecnadenó tras estibar -o “palletizar”, como dicen en Palermo La Matanza- un sinfin de glóbulos rojos uno arriba del otro y después dárselos a un perro en forma de morcilla de hielo) y solo atinas a salir a la superficie para dejar marcados los surcos que una aleta caudal caprichosa y desenredada traza entre explosiones y desencantos.

Besugo A Sueldo, eres la vergüenza del ser nacional. Besugo a Sueldo, estoy tras tus pasos, aunque te disfraces de víbora de coral y entre todos tengamos que cantarte el feliz cumpleaños. El círculo se cierra, las redes se aproximan una a otra, tus días están contados.

Fui entonces tan feliz que, de tanto abrir la boca, mi mandíbula cayó sobre el parquet. Una expresión de asombro recorrió la conferencia de prensa, mientras todos miraban el maxilar inferior, que parecía haber cobrado vida propia y semejaba reirse de la concurrencia, con una carcajada muda y sin un diente, ese que me extirparan a la tierna edad de 16 años (que, de hecho, creo que sería el único detalle en particular por el que el observador avezado distinguiría ese cóndilo de cualquier otro. Si vendiera maxilares por Mercado Libre, tendría que poner “Mandíbula batiente, pero sin un diente”. No se cuantas ofertas cosecharía, pero es cuestión de hacer la prueba). Así, pues, el parquet (o “moqueta”, como dicen en Palermo City Bell) ostentaba esa risa, y Besugo a Sueldo la miraba, embobado, escondido tras una viga del tinglado. Yo creo que ese fue el momento en que percibió lo que todos sabíamos desde un principio y decidió, finlamente, darse a la fuga, los ojos llameantes y las escamas encandiladas por quién sabe que reflector. Antes de difuminarse, no obstante, gritó con su voz estentórea “Si vas a decir algo interesante, decilo, y si no callate la boca, que ya me estás hinchando un poco los huevos”.

Por eso se recomienda que, antes de inflar un pez globo terráqueo, hay que colocar el pico del inflador (o "piripichu", como lo llaman lso habitantes de Palermo Choele Choel) contra el viento, y dejarlo así un par de horas.

Los inarticulados estertores e ininteligibles alaridos de Kornuda Konsciente, nueva korista de Kotorra Kon Katarro, hicieron pensar a mas de un advenedizo que Björk finalmente, y tras sus denodados esfuerzos en tal sentido, se había inkorporado a la banda mondiolense. “Es más, el nombre tiene K y una `o´ con dos puntitos encima, sería ideal”, dijo uno de sus fans más avispados. Pero no, Björk está muerta, y nadie puede hacer nada al respecto. Sin perjuicio de ello, aquí nos traen su último corte de difusión, "Extrañaba El Bote", con la inapreciable participación de Isaac Brook y toda la troupê de Modest Mouse. "Nos estamos poniendo medio p***tos", explican desde los kuarteles de invierno de K. K. K. "pero nos gusta la parte de los enanos haciendo palmas y contando chistes".

Habrá que creerles nomás...

lunes, 2 de mayo de 2011

Y ahora???

Mientras con una mano cerrada cuan un martillo neumático al borde del suicidio de un colectivo de la línea 60, ramal Campana (más precismente, el interno 2277762) le daba forma a la última milanesa de peceto de ornitorrinco de la verdad, a fines de ablandarla, amoldarla y hacerla digna del esófago de un ser ya incierto y etéreo, endemientras, como decía, recibí de sus labios la noticia de que el fin del mundo estaba cerca, tras lo cual se deshilachó en un mar de lágrimas.
"No me mires por unos momentos, no te acerques con esas manos inundadas de plastilina", pedí, pero ya era tarde. Un abanico de posibilidades salía de su boca y se estrellaba contra la cerámica del comedor, dejando tras de sí una estela artuá a medio beber, total un poquito de veneno para zarigüeyas por día no te va a hacer nada.
Entonces surco los cielos a bordo del Mondioplano, dejando atrás yermas planicies (o "páramos", como suelen decir en Palermo Río de Janeiro) empapeladas con hojas muertas de abedules en estado de semi inconsciencia.
En busca de nuevos rumbos, pues, me alejo de unas cosas ya bastante lejanas de por sí, y me acerco a otras, también bastante lejanas. Anhelo, eso sí, el terrible momento en arribar al punto medio, esa demoníaca parcela de microsegundos en que estoy igualmente distante de ambos pozos depresivos, solo para comenzar a desandar el camino de la perdición, el que, dicen algunos, también está empedrado con gente pobre.
Recientes investigaciones han indicado que, de tanto mirar hacia abajo algunas personas se perdieron el último gol de Palermo ante Huracán. El festejo desmedido ante semejante proeza ha suscitado que varias monjas de clausura abandonen los malos hábitos para siempre, solo con el objeto de enfundarse en un pullover (o "sweater", como dicen en Palermo Villa Dálmine) y salir a agitar sus vuvuzelas mal habidas por las céntricas arterias de Mondiolandia, lo que provoca caos en las calles, desordenes en las veredas y pintadas antisemitas en los cordones de ciertas zapatillas gubernamentales, aunque de esto último mucho no se puede hablar, por todo el tema ese de los murciélagos que ríen bajo la luz de la luna.
La moraleja es que es muy intrincado, cuando no ocioso o en balde enseñarle a una monja a tocar la vuvuzela, máxime ya habiendo terminado el mundial.
Eso sí, si me preguntan, yo les contestaría que, en la humilde opinión de este servidor público, debería escribirse "Bubucella", suena mas lindo y brinda sensación de protección, como una toallita femenina de esas que aparecen en la tele.
"Y vo quiensó para decirme lo que tengo quiacé", respondió cierta vez y a los 2 tiernos años de edad, Kalambre de Sobako, actual marakista y toktokista de Kotorra Kon katarro, a su señora madre, tras el pedido de ésta de que vaya a comprar flautitas a la panadería de ahí a la vuelta. Inspirado en ese trágico suceso, que lo perseguiría por el resto de su vida mortal, Kalambre nos trae hoy su última creación, en la que, además del elenco estable de K. K. K. intervienen Ross Flournoy y sus compinches mal entretenidos de Apex Manor, y que se intitula "Bajo el arma", literalmente.-
Desde lejos hasta pareces indemne a todo esto, que loco, no?

miércoles, 30 de marzo de 2011

No son mas que un salchichón cuya primavera ha tocado a su fin...

Somos como claveles del aire aguardando la providencial aparicion de un abedul del cual prender nuestras raices antes que se marchiten por siempre.
Es por eso que la remisera de la esquina cambia de dueños cada vez que se enfrenta Sportivo Caraza contra algún advenedizo conjunto de jugadores de dominó desaliñados, cotejo que finaliza invariablemente en empate, y con una lluvia de dobles seis que caen desde el cielo como granizo sobre una pelopincho rellena de alambre de púa.
Sometido a una investgación de lo más heterodoxa, Tertulio, el Asombroso Hombre Mondiola busca las causas perdidas de los demás. Paradójicamente, al encontralas dejan de ser causas pedidas, por lo cual su tarea es no solo infructuosa sino que mal vista por los soñadores empedernidos que ya no saben qué hacer de su existencia. "Si este soquete encuentra todas las causas, ya no nos dará excusa para sentarnos a perder el tiempo frente al espejo, repetir con voz cansina `oooooooooohhhmmmmmmm´ y hacer de eso nuestro modus vivendi, como dicen en Palermo Machu Picchu" decía la solicitada publicada en El Heraldo Mondiolense.
"Veo tu foto de perfil, y deduzco que, o bien no sos vos, o eso que pensé que era un pincel marca El Galgo saliendo de tu nariz no era más que una gata peluda", exclama entonces, cuando la verdad se ha revelado.
Lo bueno de tener dos medias es que por ahí tenés una entera.
La Federación de Infestados con Impétigos ha salido a las calles a reclamar algún tipo de beneficio. Para ello, cortan la avenida principal de Mondiolandia, aunque lo hacen a las 3 de la mañana, y a nadie le importa demasiado. Pero tocan el bombo, sí, tocan el bombo en un ritmo sincopado y desacompasado, como solo el corazón de un ornitorrinco con taquicardia podría hacerlo. Después, ah, después, suben por la escalera hata el tercer piso, donde una dama que ya ha sido lo suficientemente vituperada, les abre la puerta y golpea el mostrador en señal de apoyo. Pero no entran. El bombo pesa demasiado y, además, no cabe por la abertura. Esto le da a Tertulio un segundo de ventaja, el que aprovecha para rodear sin más trámite el edificio (él solo, por algo es el superhéroe mas reconocido de la zona norte) y gritar por el mondiomegáfono: "Podría ser un pinzamiento lumbar, un lunar que te deformara las fauces o hasta una pera colocada sobre las dos mitades de un chorizo colorado cortado por una motosierra ecléctica. Pero ya bajen de ahí, habrase visto". La atronadora voz de nuestro héroe hace que los manifestantes se dispersen, dejando olvidado el bombo (y una que otra vuvuzela) en las instalaciones siniestradas. Mañana amaneceran con sus pestañas (o párpados) tiznadas, cenizas de un fuego que nunca se propagó.
Melancólico ser al fin, Kaido del Katre nos presenta el nuevo korte de difusión de Kotorra Kon Katarro, "Djanfa". Aquí nuestros amigos, en busca de abrirse a mayores mercados, recurren al Andrés Calamaro Que No Se Baña (tal como bautizó la prensa especializada internacional a Manu Chao), quien, a su vez, esclaviza a dos negros ciegos de Mali, los bautiza como Amadou y Mariam (aunque sus verdaderos nombres son, de hecho, Mariam Doumbia y Amadou Bagayoko), en una muestra de imperialismo surrealista los convierte a la cientología, los hace trabajar 20 horas seguidas en una fábrica clandestina de Jeans Fiorucci y los hace sudar sin tener que bailar. Y mientras esto ocurre, escribe este tema en colaboración con los muchachos de K. K. K.
Quien tenga oidos, que oiga. Y quien sepa lo que quiero decir, que hable ahora o calle para siempre.

viernes, 11 de marzo de 2011

Es mi Bar Mitzvá, y lloraré toda la vida si me da la gana...

Calculó tiempo ha el sabio filósofo Totori Berugamota que con la transpiración de Dios después de jugar un partido (completo, eh...) de pelota vasca se pueden llenar tres monoambientes, como aquel que se encuentra sito en la intersección misma de calles Junín y Paraguay, a pasitos de la vereda, el que contaba con vista a un hígado de rinoceronte clavado sobre una caléndula, y tenía la particularidad de que las estrellas brillaban del lado de adentro. Es verdad que nunca fue demasiado luminoso, ni nuestro, que tanto, pero estaba allí desde tiempos inmemoriales, desde que antes de que el cantante de Los Piojos aprendiera a balbucear "uo papá uo papá uo papá uo papaáaaaaaaaaaaaaaa", desde antes que la voz cantante de Los Pericos supiera como proferir sus monótonos "iopopo iopopo iooooo", y desde antes que Gustavo Cordera perdiera su cerebro en un conocido cabaret de Palermo La Josefa. Pero, volviendo con Totori, en su demostración (la que era especialmente intrincada, por no poseer signos de interrogación, tal como una absolución de posiciones confeccionada por el mismísimo Victor Hugo Morales) agregaba ("exageraba", dirían sus detractores) que incluso sobraba sudor para llenar dos o tres peceras y que vivieran en las mismas siete sábalos sagrados, embebidos en el santísimo efluvio.
"Fotógrafos, malabaristas, gente que hace títeres, caminantes de zancos y demás pelotudos, abstenerse", rezaba el aviso clasificado aparecido días atrás en El Heraldo Mondiolense. Firmando el mismo solo figuraba un enigmático "Carlos Pérez. Contador". Sintiéndose víctima de una desgarradora discriminación, los popes de la Asociación Mondiolense de Clown y Otros Pelotudos acuden raudos ante las autoridades, quienes, maniatadas por sus propios preconceptos acerca de los alcances y especificaciones de la pelotudez humana, solo atinaron a revolear el balurdo a (quién, si no) nuestro amigo, Tertulio, el Asombroso Hombre Mondiola. Así es que, haciéndose pasar por un estudiante avanzado de reparador de heladeras, llamó al teéfono que figuaraba en pantalla ("si las operadoras están ocupadas, por favor, intente de nuevo", se decía a sí mismo, con voz de locutor colombiano y/o venezolano, sonriendo para sus adentros ante los tibios aplausos de un público opalescente. Recordaba también ese día en que llevó un inmigrante ilegal desde Plaza Miserere hasta Caballito a upa, pero fue un recuerdo totamente ajeno a las visciscitudes que nos ocupan). No fue posible establecer comunicación alguna, por lo que el caso quedó más o menos cerrado, hasta nuevo aviso.
Hete aquí que desde la Mondiol Pictures and That Kind of Things se anuncia el próximo estreno de "Los Reyes del exhorto II. Rogatoria Reloaded", con las fulgurantes apariciones póstumas de Alberto Olmedo y Jorge Porcel (interpretado este último por Alfredo Alcón). En un momento dado del filme, Jorge Porcel, tras ingerir medio kilo de harina de mandioca en busca de inspiración para su próximo sermón budista, cae en una especie de somnolencia post-hipnótica y, por supuesto, sueña. Y sueña que se halla en Plaza de Mayo, pero que el mundo es extremadamente grande, cada baldosón parece medir miles de kilómetro a la redonda, el cielo se halla aún más lejos y la casa rosada, amén de exhibir una inusitada y ligeramente obscena tonalidad verdosa, parece sonreirle, fría y expectante, desde años luz de distancia. Sin embargo, el cielo tan lejano se nubla sorpresivamente, y del mismo comienza a precipitarse una lluvia de sánguches de mortadela, sin mayonesa. Porcel, entonces acude en búsqueda del maná (surtido por quién sabe qué dios detrás de dios) y come, come hasta saciarse, pero en el sueño su apetito parece no tener fin. Sabe, no obstante, que su voracidad está siendo observada por algún ente gigantesco aunque corpóreo, y sabe que a este le agrada lo que ve, por lo que sigue comiendo. La lluvia atrae, eso sí, a mas gente, empresarios con maletines, motociclistas en patineta, colegialas ardientes y demás, quienes, semi idiotizados por el espectáculo de la mortadela cayendo del infinito, acuden en masa a atiborrarse de sambuches. Cuando el temporal parece amainar, una nueva andanada irrupe en sus (hasta ese momento) grises y miserables existencias, y todos se hartan, y festejan, y comen, y, ya ahítos, como De La Rúa, eructan al unísono. Sin embargo, Porcel sabe que algo no anda del todo bien... y es el primero, sino el único, que levanta su vista hacia el origen de la tormenta alimenticia. Y lo que ve lo horroriza hasta el límite del horror mismo. No era dios, no era un ente superior, no eran mas que unas palomas superdesarrolladas. Las Palomas Del Espacio Exterior ahora son grandes, enormes, magnánimas, y le tiran sanguches a los humanos. La primer medida del gobierno fue cambiar la letra del himno, que ahora reza "y mirar a los humanos comer, los sánguches de mortadela que las palomas les tiraaaaaan". La métrica de la canción patria hace que miles de personas mueran de calambres en la lengua (la epilepsia de los tontos, como la bautizaron los galenos), y que solo sobrevivan los tartamudos. La humanidad se degenera y todo vuelve a empezar. En ese momento, Porcel se despierta agitado, agotado, sudoroso y con un rictus de teléfono celular en el rostro. La próxima escena muestra a Porcel caminando por la costanera, las manos enfundadas en los bolsillos de su gabán, cabizbajo y pensativo, mientras suena en off la canción ideal, compuesta, claro está, por Reunión de Konsorcio, bajista de Kotorra Kon Katarro tras la dimisión de Klavíkula, y que se trata, ni más ni menos, que de "Ella no lo entiende", compuesta en colaboración con Nate Ruess y Sam Means y los demás de The Format. La parte que dice "chuchuchurururururú" gana un grammy en la categoría "Onomatopeya en un single", desplazando de una vez (y esperemos que sea para siempre) al Sucundún Sucundún de Donald, quien se alzaba con el trofeo en forma ininterrumpida desde 1967.-
TOMA!!!!!

martes, 1 de marzo de 2011

Como Gustavo Cordera, pero sin la lobotomía

Hay algunos que te miran con saña, como quien le pone tanza a su motoguadaña mientras piensa "No me extraña???" y se encandila con una lasaña que nunca se cocinó más allá de lo estrictamente debido.
Andrés vino una ves por mes y me dejó esto.
En el intrerín, centenares de uruguayos en bicicletas playeras circulan a contramano por una de las arterias mas escabrosas de un corazon estrangulado con hilo matambrero, y otros, que corren en una maratón hacia la capital de la fauna marina en estado de putrefacción, se distancian permanentemente, ya que marchan en contramano, alejándose como dos atomos de luz que viajan a la velocidad del sonido en direcciones opuestas, creando así la paradoja de la tortuga marina.
Los paquetes que no llegan tienen en si mismos un mensaje subliminal y un intenso aroma a arandela mezclado con abrazadera sin tornillo. He aquí lo que os digo, volved la vista hacia el fondo de la legua, y observad como se hinchan las pelotas.
No se por qué siempre necesitas envolver un barril en papel celofán para luego tirarlo por la cloaca, me parece que sería más facil dejarlo caer, y que el tiempo, inmemorial y autodestructivo, se encargue...
Ahora esperas, mañana veremos qué nos depara el detino, la parrilla ya está en llamas, y el pescado sin vender.
El olor de un par de lobos marinos muerto, secándose ante una cabaña levemente inclinada hacia la izquierda, presagia un curso de agua que desemboca en el hogar de un sapo que vive en el estuche de la guitarra mas improcedente de estos lares... el sapo salta y todos piensan que es el viento, pero, cuan un guiso de mondongo cocinado por La Sole, al abrir nuestras mentes, dicho sapo saltará, saltará, aunque uno le diga "Pepe, vení".
Exclama Kornalito Kerendón, ultima incorporación de K. K. K.: "Aunke me konvokaron kortos instantes atrás, aun no me han asignado instrumento a tokar. Pero no me importa, dado ke me han dejado komponer esta kanción. Tratando de pesar un Chevrolet Korsa en una balanza de karnicero, se me okurrió que la altura sobre el peso mas la edad de un osobuko puede dar números aptos para jugar a la kiniela. Entonces llamé a Mark, James, Joshua, y Phillips Morales, y juntos kreamos esta obra, llamada "Elecciones", precisamente por ser un año elektoral"
Bien por tí!!!!