lunes, 5 de julio de 2010

Una vida entera dedicada a la rotura de huevos

Sintió la tentación de decirle "Que linda que estás hoy", pero, sopesando los términos y condiciones, se dio cuenta de que tal expresión implícitamente estaba diciendo "El resto del almanaque sos un mamarracho impresentable!", por lo cual se la guardó antes de seguir generando situaciones dignas de un chiste del diario La Nación de un jueves, ponele.
"Si por cada vez que alguien pronuncia la palabra tararira en cualquier medio gráfico o de radiodifusión, se inflara un globo marca Tuki color violeta, la órbita terrestre variaría mas de lo imaginable", sentenció, en cambio. Una vez que hubo atraído la atención, y ya metido en el dichoso brete (a propósito, me pregunto si alguine sería capaz de decir "brete" sin rimarlo automáticamente con términos como "bonete", "falsete" o, lisa y llanamente, "entuerto") continuó: "Imaginaos que la fauna ictícola, fluvial y marina, de Mondiolandia, fuera como una banana... partida. Pues bien, nosotros estaríamos en el cabito de dicha banana. Aquí confluyen la mitad de los energúmenos del país, y nosotros los despedimos con un somero "adios, volved pronto", mientras que nuestras almas de telgopor se tiñen de banana y vuestras hermanas recogen el pasto muerto que la segadora va dejando a su paso...".
- "Vas bien", -penso- "... y ahora???"
-"Pues nada, que si fueras una pirámide, por cierto que no serías la de Keops, Kefrén ni Micerino", se respondió, dándose a la fuga.
Cuando el árbol de kerosén se extinga, ahi te quiero ver. Mientras tanto, tienes los cordones desatados por toda la galaxia.

martes, 22 de junio de 2010

You can stand under my vuvuzela, ela ela, eh eh eh...

El sentimiento católico apostólico rumano de la caridad ajena se asemeja más a un caballo alazán que corre desesperado, crines al viento, por un camino vecinal adoquinado con pecarís en celo en busca de la calesita eterna que lo conducirá dando vueltas como un jugador de metegol, pero para otro lado, hacia el futuro y el más allá, qu a una pelopincho vacía, por ejemplo.
Cuando el viejo adagio que reza "dime con quien andas y te diré quién eres" se transforma en los labios del mentor en "dime en que esquina esperas encontrar un billete de cien pesos que no sea en realidad una entrada de circo camuflada y te diré qué bondi te deja más o menos cerca", es hora de empezar a pensar que las calcomanías de Shrek que uno pega en la heladera en realidad están diciendo más de lo que aparentan decir.
Esto me recuerda que en una época tuve una obsesión, cual era la de pegar miles de imanes en mi heladera nueva para así protegerla de la mugre y, de paso, evitar tener que limpiarla. Es que la vida de un luchador incansable e incontenible por la justicia no deja muchos resquicios temporales para dedicarse de lleno a este tipo de quehaceres. Desistí al comprobar empíricamente que era mucho (pero mucho) más dificil desengrasar los imanes uno por uno. No obstante, dejé algunos que me traen gratos recuerdos, como el de la casa esa de empanadas donde hacían unas que traían chorizo colorado, locro y puercoespín, que a ella le desagradaban tanto, pero a mi me hacían delirar de felicidad. Hoy día, el solo ver el imán referido me trae sensaciones de chorizo colorado, FM Aspen y su voz diciendo "sos un tarado" o "dejame acá".
Pero así fue como conocí a la señora que tapa cañerías.
Disfrazada de paperas leporinas, la Maldad se hizo presente en el umbral de la puerta de mi vecino (el disfraz no la dejaba ver bien la numeración. El vecino, botón si los hay, y miembro estelar de la Eterna Congregación de Humanos que Lavan Autos con un Trapo en la Vereda un Sabado a la Tarde Mientras Escucuhan Música de Mierda y Confunden un Gacel con una Ferrari, soltó, despreocupado, un "Ah, no, lo del Hombre Mondiola es acá al lado", regresando de inmediato al a contemplación de la televisora color, donde Fernando Niembro relataba entusiasmado el cotejo entre Papúa - Nueva Guinea y Antillas Holandesas. Bueno, así fue que me encontró la Maldad) y, tras lo que acabo de relatar, pulsó el timbre de mi Mondio-Guarida. A pesar de su enrevesado camuflaje, pude distinguir en los ojos de la falsa Papera Leporina el brillo de autosatisfacción y complacencia que tan bien conocía. Acudiendo a una triquiñuela aprendida de los Ancestros Ancianos de Mondiolandia, grité, con voz finita, desde adentro y sin hesitar "No, ya dimos".
En el próximo epidosodio, Tertulio embosca a diez barrabravas de Victoriano Arenas poniendo una chinchilla afeitada conectada a 220 voltios adentro de un Renault 9.-

jueves, 10 de junio de 2010

Ni por todo el Jarabe de Maiz de Alta Fructuosa (JMAF) del mundo

Todo aquel que haya tenido la ocasión de cruzar miradas con una tabla de planchar erguida habrá experimentado (estimo) la sensación de estar siendo desafiados a un duelo a muerte por un objeto cuasi idílico. Porque es fácil sentirse intimidado por un automóvil (de hecho, viene a mi mente el recuerdo de aquella señorita que creía firmemente que Charly García era Pinocho disfrazado, que había venido al mundo a comprar un monopatín, y temblaba como un paquete de galletitas Club Social que lo lleva el viento cada vez que se mecionaba el tema. Despés me confesaría que era epiléptica. Pero, en lo que nos atañe, esta muchacha se sentía obervada por los Taunus y los Ford Sierra. Llegó a decir que eran una especie de Alien vs. Predator, siendo los Taunus los buenos y los Sierra los malos, y que ella era el caño de escape de la humanidad, por lo cual ambas razas de vehículos la escudriñaban y seguían atentamente sus movimientos), mediante el sencillo expediente de asignar a cada parte del frente del rodado su equivalente fisonómico (las ópticas serían los ojos, los espejitos retrovisores las orejas, el parabrisas la garganta, etc etc etc), pero una tabla de planchar es aún más inconmensurable. Aparenta una forma vagamente androide, como una vecina gorda de acá a la vuelta que, vestida con un solero floreado, va a hacer las compras al chino de la esquina, pero carece de rostro, de brazos, y se recuesta contra la pared del galpón como un guapo taura que ha perdido su nariz en una vieja disputa, allá en "Joe, el Resbaloso", conocido cabarulo de la zona norte de Mondiolandia.
Tertulio siente que su alma se escurre como el agua hirviendo que se vierte en un mate lavado, arrastrando a su paso palitos y hojitas muertas de yerba, para luego ser aspirada casi con vehemencia por la bombilla de la desesperación, quemando faringes de injusticia y provocando el consabido "lavate y vamos pa´l pueblo". Arduas investigaciones han derivado en el secuestro de una docena de facturas sin dueño (o abandonada por sus dueños, que sería aún más trágico) y, recorriendo las estaciones de telerradiodifusión, ha perdido una medialuna de grasa, cuyo paradero es aún desconocido.
Es así que decide construir una muralla alrededor de las 11 sobrevivientes.
Pero el ignora (de momento) que Olga, la señora Cholga, aún despechada desde aquella vez que le dijo "ah, pensé que habías tenido polio" ha desbalanceado todos los niveles existentes en Mondiolandia y, aún no contenta tras semejante exhibición fotográfica de maldad, los ha vaciado, y los ha rellenado con ornitorrincos.
Por ello es que desde hace mas de un mes que la construcción de casas (y de edificaciones que requieran de la utilización de un nivel en general) ha decaído notablemente, mientras que se han centuplicado los casos de envenenamiento por mordeduras de ornitorrinco.
Los científicos se encuentran abocados a dos tareas fundamentales: ponerle un nombre más o menos pronunciable a la vacuna contra el veneno de ornitorrinco (alguien había propuesto "suero antiornitorrínquico", pero, rápido de reflejos, otro alguien objetó que semejante nomenclatura no entraría en la etiqueta de un frasquito común, con las desastrosas consecuencias que todos nos podemos imaginar), y a designar de alguna manera la creciente costumbre de construir paredes hacia abajo (por la falta de niveles ya mencionada. Entiéndase que es mucho más facil ver si algo está más o menos derecho desde arriba que desde abajo. Alguien dijo "nivelar para abajo", pero esa expresión ya estaba siendo utilizada y registrada conforme la ley por todos los profesores del CBC mayores de 40 años)
Una monja que mira Los Simpsons no debería tomar whisky, ni ser raptada por ovnis.-

lunes, 7 de junio de 2010

Al próximo que pronuncie la palabra "Mundial" le voy a pegar un escopetazo

Dispuesta a cambiar su apariencia, con evidentes fines de distraer las pesquisas policiales, judiciales y de todo otro tipo, la Mujer - Caracol se somete a una operación de implante de senos. Pero de senos nasales. Su nariz, otrora inclinada a la ayuda al necesitado y a la búsqueda constante de causas perdidas después del horario laboral, ahora ostenta una pomposa tendencia al espionaje industrial.
Y ahora, que gallardo y victorioso has vuelto de tu desastrosa incursión a las costas (y otros lugares geofísicos aún más insondables) vecinas, pretendes que todo sea como antes, como cuando, fiel ladero a la hora de la beberecua con Bevilacqua, pasabamos horas para escanciar apenas dos sorbos de vodka y hacer insistentemente la misma partida de ajedrez, comparando seres vivos con accidentes geográficos y dilucidando si tu hermana se parece más a una Siambretta o a una Gilera Smash, con resultados siempre advendeizos.
Motivado por el deseo de ser un despertador de esos que venden en la estación de Moreno y que llevan solo dos pilas comunes, Terulio regresa una y otra vez al lugar de los hechos, como en la película esa, solo para descubrir que afeitar una sandía con un sánguche de jamón crudo puede producir resultados escalofriantes.
Una vez, leímos un cuento en donde un mono (que al final resultó ser una máquina del tiempo) llegaba a la jungla y, previo a exponer o a dar comienzo a su malévolo plan de macaco, saludaba a todos los restantes animales con un mecánico "Enchantè". Ayer, en cambio, descubrí que una canción que viene después de esa que le gusta al Niño -Piraña Cocodrilo Panza Roja, (bueno, después no, después de esa viene otra, y después sí, la que digo yo, dice "you laughed enchanted by my no se que, or maybe you didn´t"). Años más tarde, una persona con orejas grandes, me contaría el chiste del ciempiés que es entrevistado por Macaya Marquez, momento en que todo encajó perfectamente, pero recién me doy cuenta ahora.
Hete aquí que un encendido discurso pronunciado a muy viva voz y frente a la concurrencia más apócrifa de la historia de Mondiolandia, por el ya ínclito mandamás mondiolandil, se refirió tangencialmente a la capacidad mental, problemas digestivos, temperatura pectoral y eventual impresión que una lambida sobre un órgano elegido al azar, propinada por un ser también elegido al azar, dejaría en las papilas gustativas del fotogénico ser, todo ello hablando siempre de Tertulio, el Asombroso Hombre - Mondiola.. Como ocurre siempre que vas a un tenedor libre y al día siguiente sale el sol y pensás "la pucha, donde habré dejado los enchufes de 220", tal diatriba causó en el ánimo de nuestro héroe el inanimado deseo de arrojar su capa al viento, develar su identidad secreta y mandarlo todo a la puta madre que lo parió, o bien de emigrar hacia Villa Paleta Sanguchera (donde de hecho en el día de la fecha un esquizofrénico quiso arrojarse debajo del trencito de la alegría, provocando un múltiple choque sin víctimas que lamentar, pero que casi me rayan el mondiomovil, será de dios), con el consiguiente riesgo de no aparecer más en los medios. El tiempo lo dirá. De momento, pasa su horas buscando un sucedáneo que sea métricamente apropiado para rellenar el cantito que comienza con un "Luca no se murióooo", ello para no desentonar en los recitales a que concurra una vez ocurrido el deceso de Ceratti.
Y no obstante todo lo antedicho, no puedo evitar sonreir con aspereza cada vez que veo tus cucharas

miércoles, 26 de mayo de 2010

Un tatuaje de un sulky no es un tatoo carreta

La mitad de de las cosas que te crees que te han pasado, en realidad le sucedieron al vecino, pero las has vivido tan de cerca que tu mente, engañada por los enigmas de la percepción, te ha hecho creer que eras el protagonista de esa extraña aventura. O sea, tan de cerca como se puede estar de un vecino, esos primos lejanos que nunca tuvimos.
Un trabajo encubierto, infiltrado, ha llevado a Tertulio, nuestro Asombroso Hombre - Mondiola, hasta las puertas mismas de la maravilla. Con un atuendo digno de Paolo el rockero teniendo relaciones maritales con un posavasos, enarbolando una tararira y al grito de "Viva la Revolución", nuestro héroe debe integrarse a un conjunto musical conformado por 2 músicos y 5 egos, no necesariamente en ese orden, a fin de desbaratar una organización que, liderada por un pelotudo, se dedica a la venta de remera estampadas con frases ajenas. El "grupo", (o "la banda", como le gusta decir al Supremo Intendente de Mondiolandia), en apariencia inocente, cándido y celíaco, funciona como eslabón final de una cadena que incluye a peligrosos delincuentes, con reconocida trayectoria en el ámbito de la falsificación de citas célebres. Así, entre su "frondoso prontuario" (como le gusta decir a los habitantes de Palermo Villa Ballester) se encuentra la adjudicación del tan recordado "Me compre un Jedanyoulder y me vino fallado" a Pity Alvarez y "Yo no no me llamo 5 pesos" a Anthony "Cuatropesos" Gutiérrez, campeón supermosca de los años `20.-
El concepto y real sifgnificado subyacente de la palabra "clavícula" solo puede ser captado por un alma pura, impoluta, libre de las contaminaciones que el sistema lingüístico quiere imponernos. De otro modo, cualquier salame podría decir "tapita" en vez de "rótula", y todos lo entenderíamos, sumiendo en la inutilidad a los libros de matemáticas y al juego ese donde tenias que sacar órganos de un esqueleto electrificado.
El ocio solo es beneficioso para las mentes libres de pensamientos preocupantes. Un sistema de luces y sonidos (como un semáforo que cantara ese tema que dice "Quiero tender la cama de tu alma, plumerear la mesa ratona de tu amor y sacarle brillo a la alacena de nuestro amor", que, contrariamente a lo que todos piensan, no se llama "Quiero espolvorearte con polvo para hornear Royal" tal como lo reza el estribillo, sino "muerte, destrucción y necrofilia", tan bien cantado por la gola prodigiosa de Amelita Baltasar) es como un "bicho taladro" (ese mismo cuya aniquilación prometen las calcomanías adheridas a las cabinas -o "casetas"- de peajes de la autopista que conduce al más allá), el cual, una vez que ha empezado a carcomer la materia gris, extiende su túnel hasta el lóbulo frontal y mas alla, haciendo que el cerebro, las aponeurosis y los sinalegmas se vean a los ojos de extraños como la luz que pasa a través del prisma del disco de Pink Floyd y en vez de pensamientos, rayos lumínicos irisados salgan por nuestras orejas. O por algún otro orificio.
Y sí, me acorde de vos mientras cocinaba una tortilla de papas... que vas a hacer al respecto?

lunes, 17 de mayo de 2010

Para cuando una remera de color kayak?

Así como es de improbable que el Conde Drácula se case con una momia que sabanea, no deberían existir cubiletes donde entren mas de 5 dados. Pero hablamos de los dados normales, no de esos otros, que hacen que jugar a la Generala se transforme en un suplicio mas cercano a un asado con el Opus Dei que a un verdadero esparcimiento.
Y ahora, que llueve mas que nunca, pienso en la lechuga, único ser vivo capaz de recorrer la distancia entre dos azulejos en una velocidad infinitesimalmente inferior a la de la luz.
Ha llegado a mis manos un documento que no me atrevo a leer, no tanto por las implicancias y efectos que podrían producir sus contenidos en mi ya de por sí alicaído ánimo, sino mas bien porque, en un momento delicado como el que estoy atravesando, el saber de las críticas despiadadas que esos seres infernales que se hacen llamar a si mismos "sombreros de copa" o "mamboretá del infierno" o "cinco garrafas pintadas de negro" derraman sobre la pátina de eficiencia y buenos modales con la que cubro cada uno de los actos de mi vida, podría desencadenar el incontenible deseo de lanzar sobre esta ciudad desagradecida una epidemia de jinetes del apocalipsis rellenos de gatos muertos mordiendo bebes rellenos de vidrio. Es decir, el horno no está para bollos.
Y si bien te escucho, y dejo que manejes mi vida con cierta moderación, tampoco voy a permitir que gires las perillas de mi existencia, como quien abre una puerta a otra dimensión. Eso si, si queres te puedo alcanzar hasta el cuartel de Bomberos Voluntarios, donde decenas de uniformados te mojarán con sus mangueras de alta presión, y regarán tu alma como si fuese un potus reseco bajo la desoladora luz del desierto del Sahara.
Sabido es que el camino hacia la dicha eterna está plagado de lugares idénticos a la estación de Temperley, pero sin el kioskito ese de diarios que está al lado de la escalera, donde uno siempre puede mirar minas en pelotas mientras espera el tren que conduce a Alejandro Korn. Pero también es de público y notorio que entre Turdera y Llavallol existe una paradoja témporo-espacial, que hace que contar los cuises muertos que han entregado su vida a la civilización y el progreso no sea tan divertido como puede llegar a parecer a simple vista. Por eso mismo en dicho lugar se encuentra la mayor concentración de cuises (es decir, cantidad de cuis sobre metro cuadrado) de latinoamérica. Proximamente se espera una visita de una partida de lemmings (incluyendo a Lemmy Cravis y a Lemmy, el cantante de Motorhead), quienes instruiran a los superpobladores cuises acerca de los beneficios y las dudas del suicidio colectivo asistido en masa tirándose por un acantilado. Quizá los cuises deban viajar para ello hasta un lugar con acantilados (no hay ni en Turdera ni el Llavallol), creando a su vez otra paradoja, en este caso cuis/cuantitativa, la que desde ya podríamos bautizar como "la parábola del cuis", y enunciar de la siguiente forma: a mayor cantidad de cuis en un momento y lugar dados, mas posibilidades existen de que quieran suicidarse tirándose de un acantilado, por el llamado "efecto Lemming", pero como no hay acantilados ni en Turdera ni en Llavallol, deberían mudarse en masa a Chapdmalal, dejando ese lugar determinado sin cuises, por lo que (y aca viene la paradoja) "A MAYOR CANTIDAD DE CUISES, MENOR CANTIDAD DE CUISES HABRA".-

martes, 4 de mayo de 2010

Sabíamos que este día llegaría. No necesitábamos al canario...

"La sombra de un Pan Flauta recortada contra al luna llena me hizo acordar la vez aquella que me pediste que te acariciara el páncreas, presa de un ataque de páncreas. Embriagado del intenso icor de las cascaritas coaguladas en vinagre, accedí, no pudo decir que "gustoso", pero sí considerando la idea de que el pasado caía sobre nosotros como caen las cuerdas de la guitarra que uno arroja al inodoro cuando le cambia la cuerdas a su guitarra en el baño y no tiene ganas de ir hasta el tacho de basura para tirarlas donde coresponde.
Y mientras la televisión satura el ambiente con luces y da forma a sombras de lo mas variadas, de adentro de un ropero de esos que no viajan en camioneta, un vómito de sábanas fluye y repta por el piso, acercándose hasta un agujero y vertiéndose en su interior, como agua por un fregadero (o "bacha", como dicen en Palermo Kuala Lumpur) después de haber lavado todos los tomates del universo.
La vida sería mucho mas sencilla si los zapatos (o zapatillas) pudiran doblarse, enrollarse y guardarse como se hace con las medias.
A todo esto, el Chango Cárdenas continúa rematando al arco desde 30 metros y clavándola en un ángulo"
Con el corazón desgarrado por una serie de derrotas consecutivas en todos los planos imaginables, Tertulio, el Asombroso Hombre - Mondiola redacta una triste misiva pensando en varias personas a la vez. "Los día de arco iris y salames de Tandil han acabado", se dice, con una mueca de amargura.
La reciente idea de crear días de 37 horas, apoyada por los mas variopintos sectores del periodismo y diversos grupos ecologistas, ha puesto a todos los cerebros biempensantes de la humanidad a buscar sus pro y sus contras.
Sin embargo, de lo que nadie se percata (nadie salvo Tertulio, claro está) es que, detrás de este descabellado proyecto se esconde, cuan una pila AA dentro de un control remoto de un ITT Drean, una conspiración, LA conspiración, la madre, la abuela y la tia incestuosa y solterona de las conspiraciones: una ideada por los fabricantes de relojes y de almanaques.
La industria almanaqueril, en decadencia desde la invención de la vincha fluorescente, (aunque, justo es decirlo, con un leve repunte tras la invención de los almanaques con señoritas desnudas) recurre a manotazos de incinerado en un mar de lámparas a kerosene con el unico objeto de llenar sus bolsillos de metálico. "Y este es uno de ellos" concluye Tertulio.
Asi que se enfunda en su Mondio - Traje, y parte raudo a la sede principal de "Sacco y Corbatta, ropa para el Trabajador Memorioso", negocio fantasma que encubre la insidiosa actividad de "Diente Postizo", mente criminal y principal instigador de esta conspiración. "Debo decir que no se esforzaron mucho con el nombre", concluye Tertulio. Pero avanza decidido.
Al llegar, el edificio lo espera, ominoso, como un pulpo sin brazos que se camufla y mimetiza detrás de una roca en las abisales profundidades de tu mente inconsciente.
Una densa niebla circula por entre los rescoldos de un amor que nunca fue y, a pesar de que hay una sota de bastos cada 100 metros, Tertulio no se siente más seguro.
Una luz se prende en el interior de la fábrica. Como si el pulpo hubiera abierto un ojo. Esperándolo. Un rulemán recorre el nervio ciático de Tertulio, alerta, tenso, listo para ser un héroe.
Y eso fue todo.
Por eso es que mis perchas miran todas hacia el mismo lado.-